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Una de les principals aportacions de la civilització romana, juntament amb el seu dret i el seu idioma, el llatí, va ser l'ordenació del seu territori i de les seves ciutats, configuració que en molts casos ha arribat fins els nostres dies. Aquest bloc pretén recollir totes les aportacions, documentació i publicacions que en aquesta matèria s'han realitzat i es continuen fent i que abasten des de la creació, planificació, legislació i desenvolupament de l'urbanisme romà.

divendres, 2 de novembre de 2012

LAS MAGISTRATURAS DE LOS MUNICIPIOS: CUESTORES, CARGOS RELIGIOSOS Y PERSONAL SUBALTERNO (IV)



Los cuestores

Se ocupaban de los aspectos contables, de la administración de la caja pública del municipio. Eran dos. Se les elegía por un año. Debían también ser de nacimiento libre, tener cumplidos los veinticinco años y percibir una renta mínima. Existía igualmente el derecho de veto entre ellos y de los duunviros contra ellos. No podían imponer multas. La Ley de Urso no menciona a los cuestores, que fueron creados por las leyes flavias. 
Se podía empezar el ejercicio de las magistraturas por la cuestura o por el edilato y era necesario haber desempeñado estas dos magistraturas para aspirar al duunvirato, que era elegido por el pueblo.

Cargos religiosos

Existían cargos religiosos al lado de las magistraturas civiles. Los sacerdotes y las sacerdotisas se ocupaban del culto imperial.
Eran cargos anuales, pero a veces figuraban como perpetuos, lo que era un gran honor Los presidentes del culto imperial eran los pontífices, en número de tres, al igual que los tres augures.
Los cultos mistéricos y los indígenas tenían sus propios sacerdotes. El senado nombraba unos magistrados llamados seviros augustales, encargados de organizar el culto imperial, que generalmente eran libertos.


Personal subalterno

Las citadas magistraturas de los municipios estaban ayudadas por una serie de personal subalterno, que eran los siguientes:
  • Escribas. Había dos por cada duunviro y uno por edil. Su sueldo ascendía a mil quinientos sestercios anuales. Desempeñaban funciones de secretarios encargadosdel archivo y de la caja. Cada duunviro contaba con un ordenanza, y dos lictores, con un sueldo de seiscientos sestercios. Llevaban las fasces, símbolo del cargo, eran su escolta personal y ejecutaban sus órdenes de coerción.
  • Los arúspices, uno por cada duunviro, con quinientos sestercios de paga, y uno por cada edil, que cobraba cien sestercios; hacían las consultas aruspiciales.
  • Los viatores eran dos por cada duunviro, con un sueldo de cuatrocientos sestercios anuales. Hacían los recados que les encomendaban los magistrados.
  • Cada duunviro y cada edil tenía un pregonero, que anunciaba en público los anuncios de los magistrados y en los juicios llamaban a los litigantes.
  • El duunviro contaba con un escribiente, que percibía un sueldo de trescientos sestercios al año.
  • El flautista, uno para el duunviro y otro para el edil, intervenía en las ceremonias del culto y acompañaba al magistrado al presentarse en público. Su sueldo era de trescientos sestercios al año.
  • Los esclavos públicos eran cuatro por cada edil.
  • Los subalternos durante el año de su servicio estaban exentos de cumplir el servicio militan salvo caso de revueltas en Galio o Italia.
  • La ley no ofrece ninguna indicación sobre el procedimiento de nombrar el personal subalterno; es posible que fueran designados directamente por los magistrados interesados.

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