Font: Los lugares tienen memoria
Tras el edicto de
Milán, promulgado en el año 313, el emperador Constantino convertía
el cristianismo como religión oficinal de Roma.
Este edicto permitía
la práctica en total libertad del cristianismo, posibilitando que
éste saliera de las catacumbas para desarrollar su liturgia
abiertamente.
Para ello, requería
un nuevo espacio donde poder desempeñar el culto y la planta de la
Basílica romana se adaptaba perfectamente a las necesidades
demandadas por la celebración religiosa.
Como se ha visto en
anteriores post (II y III) de esta sección, por ello no voy a
incidir en ello, la planta de la basílica romana era de carácter
multifuncional, su diseño o tipología constructiva tenía que ser
el de un espacio lo suficientemente flexible para poder ser ocupado
por diversas actividades, según las necesidades lo requirieran.
(continuar…)

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada