BENVINGUTS

Una de les principals aportacions de la civilització romana, juntament amb el seu dret i el seu idioma, el llatí, va ser l'ordenació del seu territori i de les seves ciutats, configuració que en molts casos ha arribat fins els nostres dies. Aquest bloc pretén recollir totes les aportacions, documentació i publicacions que en aquesta matèria s'han realitzat i es continuen fent i que abasten des de la creació, planificació, legislació i desenvolupament de l'urbanisme romà.

diumenge, 21 de desembre de 2014

UNA BURBUJA INMOBILIARIA A LA ROMANA (3)




Tras la muerte de Tiberio Graco, la ley agraria continuó su desarrollo. Por suerte para la República romana, algunos de sus dirigentes habían cobrado conciencia de la necesidad de introducir cambios en el sistema si pretendían que Roma continuara funcionando de la forma que lo había hecho durante milenios. Los repartos de tierras se realizaron en parte, aunque siempre con la oposición de la mayoría de los senadores, que veían cómo su gigantesco patrimonio quedaba reducido.

Sin embargo, ningún político se atrevió a seguir la estela de Tiberio Graco. Hay que esperar diez años para que, con la llegada de su hermano pequeño Cayo al tribunado de la plebe, un aristócrata se atreva de nuevo a tratar de reformar un sistema que estaba herido de muerto tras el estallido de la burbuja inmobiliaria. Aunque la historiografía moderna ha dedicado una atención preferente a la figura de tiberio, lo cierto es que Cayo fue un político con una amplitud de miras con la que su hermano no pudo ni soñar jamás. De no haber sido asesinado, Cayo Graco se habría convertido en el gran hombre de estado que habría salvado la República romana de su desaparición. Este personaje necesita una profunda revisión y una justa valoración fuera de la sombra de su hermano Tiberio, al que, desde mi punto de vista, superó ampliamente como político y estadista. (+)

dissabte, 22 de novembre de 2014

UNA BURBUJA INMOBILIARIA A LA ROMANA (2)







Con la ciudad de Roma atestada de ciudadanos sin oficio y sin posibilidad de ganarse la vida de forma honrada, los aristócratas que gobernaban la Urbe y el Imperio deberían haber reflexionado sobre la situación y sus peligros y haber actuado en consecuencia. Pero la ceguera de la clase política no es, aunque nos cueste creerlo, un invento de nuestros días. La nobilitas romana se limitó a mirar hacia otro lado, permitiendo que la conflictividad social aumentara y que el número de desempleados continuara aumentando de forma alarmante. Esta situación no suponía sólo un problema de orden urbano. Los campesinos que habían vendido sus tierras habían dejado automáticamente de ser reclutables para el ejército, pues sólo podían servir en él quienes tenían una renta mínima en forma de tierras o propiedades. Con menos hombres capacitados para servir en las legiones, los que quedaban tenían que cumplir con servicios militares más largos y más duros, en tierras que, como Hispania, apenas ofrecían algún aliciente de botín en caso de victoria. En Roma, por tanto, el estallido de la burbuja inmobiliaria se convirtió en un problema total, que amenazaba la base misma sobre la que Roma había edificado su grandeza. Sin embargo, la clase política se limitó a mantener los ojos cerrados. (+)


diumenge, 3 d’agost de 2014

UNA BURBUJA INMOBILIARIA A LA ROMANA (1)


Autor: Luis Manuel López / Homo Hispanicus

Pocos dudarían a día de hoy que una de las principales causas de la crisis actual en España es el incontrolable crecimiento durante una década de la burbuja inmobiliaria y su estallido final y apoteósico. Durante demasiado tiempo, la política de liberalización del suelo, la aparente prosperidad y la facilidad con que los bancos otorgaban créditos a todo el que los pedía, hicieron que España se convirtiera en el paraíso del ladrillo. Poner una inmobiliaria en el barrio era sinónimo de éxito rápido y seguro. Dejar los estudios para irse a trabajar de peón de albañil fue una decisión que tomaron miles de jóvenes en los noventa. ¿Para qué estudiar una carrera y ahogarme dentro de ocho años con un sueldo de, en el mejor de los casos, mil quinientos euros pudiendo ganar el doble o el triple poniendo ladrillos mañana mismo? El que no se compró una casa, fue tildado de estúpido por tirar su dinero en un alquiler. Hubo quien llegó a invertir en dos, tres pisos, con el objetivo de venderlos más adelante aprovechando la incesante subida de los precios del sector.

Pero el paraíso resultó ser un frágil castillo de naipes, y en el momento en que soplaron los vientos de la recesión todo se vino abajo. Dejó de afluir el crédito. Dejaron de venderse casas. Los precios cayeron en picado. Legiones de jóvenes, y no tan jóvenes, con la colocación de ladrillos como única habilidad se agolparon en las colas del INEM, en busca de una salida a su situación. Una salida que ni llegó ni tiene visos de llegar en a corto plazo. ¿Quién podía predecir que algo así iba a ocurrir?

La respuesta, una vez más, estaba en Roma. (+)

dissabte, 5 de juliol de 2014

LA VILLA ROMANA


 Autora: Mar Andrade

De todos es sabido que la historia de España es rica y variada; que muchos pueblos con sus respectivas cultura e idiosincrasia nos han precedido o invadido y, todos ellos han conformado el país que actualmente conocemos. Todos nos han dejado su legado, sus vestigios; puede que incluso aún desconozcamos la herencia de aquellos que  desparecieron sin dejar, aparentemente, rastro alguno; al menos, y es mi esperanza, por el momento.

Roma trajo consigo el desarrollo de un nuevo patrón de asentamiento en el mundo, conocido genéricamente con el nombre de villa, entendiendo  el mismo como una unidad de explotación de carácter unifamiliar, integrada por un territorio más o menos extenso, destinado a esa explotación, y un edificio o conjunto de edificios vinculados tanto a las funciones residenciales como de transformación, elaboración y almacenamiento de los productos agropecuarios.

En líneas generales, en el alto imperio, las villae en Hispania habían sido poco más que casas de labor, solo visitadas por sus propietarios en momentos de gran actividad; sin embargo, desde finales del s. II d.C. y, sobre todo, el s. III d.C. se producen una serie de acontecimientos que originan un cambio socioeconómico y cultural. A partir de la mal llamada “crisis del s. III d.C.”, las villae se convertirán en residencia definitiva de los propietarios, provocando un cambio en la urbanización y construcción de las mismas, dando lugar a las villae suntuosas de vocación agropecuaria. Siguiendo la obra De Re Rustica del agrónomo gaditano Columella (s. I d.C.), la villa se divide en: (+) 



dissabte, 14 de juny de 2014

¿HABÍA RASCACIELOS EN ROMA?


Los grandes edificios de las grandes ciudades de hoy en día, atestados de gente, no son tan modernos como se puede pensar. Hacia el siglo IV a.C. las grandes urbes como Roma habían alcanzado un nivel de población tan elevado que fue necesaria la construcción de altos edificios para dar cobijo a tanta gente. Eran los llamados insulae, cuya construcción se hizo habitual. En el siglo I a.C. el arquitecto Marco Vitruvio Polión recogió en uno de sus trabajos la naturaleza de los insulae:

Analizando la importancia de Roma y del ilimitado número de ciudadanos, es estrictamente necesario proporcionar viviendas a todos ellos. Por tanto la necesidad ha llevado a los romanos a construir edificios altos.  Con el uso de piedra, mampostería y ladrillo pueden levantarse edificios altos con numerosas habitaciones para que los habitantes de Roma puedan contar con una habitación”(+)


Font: QueAprendemosHoy.cat

diumenge, 13 d’abril de 2014

¿POR QUÉ LOS ROMANOS NO PONÍAN CURVAS EN SUS CARRETERAS (O CASI)?




A los que viven en Madrid y son aficionados al senderismo, como un servidor, el nombre de “Camino de Schmidt” les trae gratos recuerdos de caminatas relajantes por uno de los parajes más bellos de la Sierra de Guadarrama. La ruta, que va desde el Puerto de Navacerrada hasta el Valle de la Fuenfría, transcurre entre pinos silvestres y robles y es una de las más transitadas de la zona. Pero a este aficionado de la historia a veces le pueden más las piedras antiguas que los troncos modernos, así que siempre me desvío unos pasos para visitar una ruta artificial, un monumento a la ingeniería que no es otro que una calzada romana del siglo I, parte de la carretera que unía Emérita Augusta (Mérida) con Cesaraugusta (Zaragoza), dos de las ciudades más importantes de Hispania. Cada vez que mis botas pisan las piedras que aún adornan su superficie, no puedo dejar de pensar en aquellos que la diseñaron y construyeron, y en la calidad de una obra fechada hace dos milenios. (continuar)

diumenge, 16 de febrer de 2014

BREU ESTUDI GEOARQUEOLÒGIC DE BARCINO

Cantera de Montjuïc


Autora: Patricia Rubio Illescas / Cantibus
Font: Barcino

Introducció.

Aquest treball es centra en dos punts d’estudi principals:

1-    Geomorfologia del Mons Taber. Un dels turons de Barcelona on es va formar la ciutat de Barcino.
2-    La línea de costa romana de Barcelona, i alguns aspectes curiosos sobre aquest fet.

Abans de tot, cal situar històricament la fundació del municipi romà de Barcelona, i en conseqüència afegir algunes curiositats geològiques i arqueològics d’aquest assentament. Ja que, molta gent pensa que la fundació del municipi té lloc al Mont Tàber, per situar-nos, el turó seria tot l’espai on es troben les columnes d’August, l’actual plaça de Sant Jaume, el Museu d’Història de la ciutat, etc... Però la realitat no és aquesta.

La fundació del municipi té lloc a la muntanya de Montjuïc  (els romans anomenaven aquesta muntanya amb el nom de ‘Mons Iovi’, o sigui, la muntanya de Júpiter à punt A). Els vestigis arqueològics que identifiquen aquest ‘pre-assentament’ daten del segle I a.C, era l’inici del municipi Faventia, posteriorment el coneixereim com a Barcino. Molts investigadors diuen que, els romans tendien a envair de forma immediata els assentaments indígenes, en aquest cas, tenim constància de que a Montjuïc s’assentaven ibers, en termes de divulgació actuals els coneixem com ‘laietans’. Tot i això, els romans no estaven molt convençuts de la localització del municipi, i durant aquest mateix segle es traslladen al Mont Tàber (punt B), on varen iniciar la construcció de la muralla i el temple de Júpiter, avui conegut com el temple d’August. Probablement el municipi es va situar aquí degut a que la línia de costa es trobava prop del Tàber, i això podria facilitar l’activitat econòmica del municipi. Tot el material constructiu que va formar la ciutat provenia de Montjuïc, més endavant tractarem la qüestió geològica d’això.

Per tant, l’objectiu d’aquest petit estudi serà un incís en una de les pràctiques arqueològiques més importants per a l’estudi divulgatiu, la geologia, del qual pren un paper important, i que moltes vegades ajuda a identificar i entendre la posterioritat de l’antiguitat històrica. (Llegir més).


dimecres, 1 de gener de 2014

LAS VIAS ROMANAS





Font: Te interesa saber.com

El mundo antiguo no esperó al auge de Roma para implantar grandes vías de comunicación. La red de las vías romanas se establece a partir de la República ya que la más antigua data del año 312 a.C. (Vía Appia).

Mucho antes de la época romana existieron en todos los pueblos vías de comunicación que respondían a necesidades militares, religiosas y comerciales; pero la superioridad de los romanos en esta materia fue incontestable. Mientras que los griegos no habían atendido nunca más que a la belleza del sitio, a la fortaleza de la posición, a la cercanía de los puertos..., los romanos se aplicaron sobre todo, a ejecutar lo que los griegos habían descuidado, esto es, a construir calzadas, acueductos, desagües... No se limitaron a prolongar sus calzadas hasta los campos circunvecinos, sino que perforaron colinas y llenaron los valles para que los carros más pesados pudieran llegar hasta orillas del mar a tomar el cargamento de las naves. (continuar…)